{"id":355,"date":"2009-08-04T08:04:38","date_gmt":"2009-08-04T06:04:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.memoriadelesilles.org\/?p=355"},"modified":"2009-08-04T08:04:38","modified_gmt":"2009-08-04T06:04:38","slug":"la-historia-silenciada-dulce-chacon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/2009\/08\/04\/la-historia-silenciada-dulce-chacon\/","title":{"rendered":"LA HISTORIA SILENCIADA. DULCE CHAC\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><!--StartFragment--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">El conflicto de las dos Espa\u00f1as no termin\u00f3 al acabar la guerra civil espa\u00f1ola. No termina con el famoso parte del primero de abril, \u201cCautivo y desarmado el ej\u00e9rcito rojo\u2026\u201d Ni en las c\u00e1rceles franquistas, donde miles de republicanos fueron sometidos a torturas y muchos de ellos encontraron la muerte. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Ni siquiera termina cuando el maquis se retira de los montes espa\u00f1oles y abandona las armas, o con el pueblo vencido, la represi\u00f3n y la barbarie sistem\u00e1tica de una pol\u00edtica de tierra quemada que buscaba la aniquilaci\u00f3n del esp\u00edritu de la Rep\u00fablica. El conflicto de las dos Espa\u00f1as no ha terminado.<\/span><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Terminar\u00e1 cuando pueda hablarse del conflicto. Terminar\u00e1 cuando no haya ni una sola persona que necesite bajar la voz para contar su historia. Los que perdieron la guerra fueron condenados al silencio, impuesto por la dictadura y consensuado por la democracia. Y esa condena conserva a\u00fan el eco del miedo a hablar. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Cuando empec\u00e9 a documentarme para mi nueva novela, visit\u00e9 a una mujer que me pidi\u00f3 que no mencionara su nombre, ni el nombre de su pueblo. Me habl\u00f3 en voz baja. Mir\u00f3 con desconfianza la grabadora que puse sobre la mesa y, aunque me dio permiso para usarla, baj\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la voz y me rog\u00f3 que cerrara la ventana. Era el mes de agosto del a\u00f1o 2000, hac\u00eda calor. Pero yo cerr\u00e9 la ventana. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Aquella anciana de 82 a\u00f1os a\u00fan tem\u00eda que la vecindad recordara su historia. El eco del miedo. Y una voz que requiere un ambiente clandestino para contar las vejaciones sufridas a causa de una sonrisa. Ella hab\u00eda recibido una fotograf\u00eda de su ahijado de guerra. Se la mostr\u00f3 a una amiga ante el estanco. Sonrieron las dos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Ten\u00edan 20 a\u00f1os y el joven era apuesto. Pero fue un d\u00eda despu\u00e9s de la toma de Teruel por el ej\u00e9rcito republicano. La estanquera pens\u00f3 que sonre\u00edan por la victoria. Y las dos fueron detenidas, por celebrarla. Les hicieron beber un litro de aceite de ricino. Despu\u00e9s de tres meses, al ser liberadas, las obligaron a fregar a diario el suelo de la iglesia, con sus propios cubos y sus propias bayetas. A su padre le hac\u00edan barrer las calles del pueblo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">No es f\u00e1cil ser testigo del dolor que sienten los que guardaron silencio, los que buscan un lugar apropiado para hablar, como Enrique, con el que contact\u00e9 a trav\u00e9s de una amiga y no quiso darme su direcci\u00f3n ni su tel\u00e9fono, y me cont\u00f3 que a su padre lo fusilaron en el 36, y que su madre estaba embarazada cuando se los llevaron a los dos, a ella la fusilaron tambi\u00e9n, pero le concedieron la gracia de esperar a que naciera su hija y de amamantarla durante tres meses antes de llevarla al pared\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">No es f\u00e1cil ser testigo de las l\u00e1grimas de los que a\u00fan se esconden para llorar, como Elvira, que quiso venir a mi casa porque a sus hijos les duele su llanto, y me cont\u00f3 que su padre cay\u00f3 en el frente de Guadalajara y que supieron que hab\u00eda muerto cuando alguien les envi\u00f3 su maleta. Una maleta con la ropa de su padre: \u00e9sa es la \u00fanica constancia que han tenido de su muerte. No son f\u00e1ciles las l\u00e1grimas de Elvira. Su madre luch\u00f3 en la clandestinidad. Fue apresada, torturada y encarcelada. Muri\u00f3 a los quince d\u00edas de salir de la prisi\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Remedios Montero y Flori\u00e1n Garc\u00eda saben que la condena del silencio comenz\u00f3 a romperse despu\u00e9s de un tiempo excesivamente largo, cuando los historiadores pudieron consultar los archivos, recabar testimonios, esclarecer las sombras que los vencedores extendieron sobre la memoria. Estos dos guerrilleros de la Agrupaci\u00f3n Guerrillera de Levante y Arag\u00f3n recuerdan con cari\u00f1o y amargura a sus compa\u00f1eros ca\u00eddos en el maquis, y el llanto se convierte en homenaje a los que buscaban una Espa\u00f1a mejor. Y Remedios llora. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Celia, en la guerrilla, rinde sus l\u00e1grimas a su madre, que fue obligada a presenciar las palizas que le daban a su padre. Ante sus ojos, a golpes, le rompieron un brazo y una pierna. La madre de Reme muri\u00f3 a los dos meses. No pudo soportarlo, dice Reme. Y su padre y sus dos hermanos se echaron al monte en cuanto tuvieron oportunidad, para salvar la vida; y Reme tambi\u00e9n, dos a\u00f1os estuvo en la guerrilla, y se llam\u00f3 Celia. Durante su estancia en el monte mataron a su padre, y a sus dos hermanos. Al mayor lo mataron en Cuenca; los guardias civiles le estaban esperando en la puerta de San Ant\u00f3n. Cay\u00f3 herido, y para que no le cogieran con vida sigui\u00f3 disparando hasta que le lanzaron una bomba y le destrozaron. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Reme no sabe d\u00f3nde enterraron los restos que recogieron con pala. Tampoco sabe d\u00f3nde enterraron a su hermano peque\u00f1o. Ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os cuando le tendieron una trampa al ir a buscar provisiones para el maquis. Guardias civiles disfrazados de paisano le esperaban, y cuando se agach\u00f3 para meter la comida en un macuto, le agredieron a hachazos por la espalda; herido lo llevaron al campamento que Reme y su padre acababan de abandonar, y all\u00ed lo remataron a tiros. Y Reme llora al contarlo, como lloraba su padre cuando esperaba a su hijo sabiendo que no volver\u00eda. Unos meses despu\u00e9s, su padre muri\u00f3 en un enfrentamiento con la benem\u00e9rita. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Cay\u00f3 al r\u00edo al morir. Lo dejaron en el agua durante toda la noche y despu\u00e9s lo llevaron a Mira, el pueblo donde viv\u00eda la hermana mayor de Reme. Se lo mostraron tendido en el suelo para que lo reconociera. Ella era consciente de la represi\u00f3n que sufr\u00edan los familiares de los guerrilleros y neg\u00f3 que aquel cad\u00e1ver hinchado fuera su padre. Pero no pudo aguantar las patadas que le dieron, volvi\u00e9ndolo de un lado y de otro, y pidi\u00f3 que detuvieran los golpes. Reconoci\u00f3 a su padre. Pero no le entregaron el cuerpo. No le permitieron darle sepultura. Lo arrojaron a una fosa, fuera de las tapias del cementerio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">El dolor de Reme se convierte en rabia cuando cuenta su detenci\u00f3n y su tortura. Rabia, dice que sent\u00eda cuando le administraban corrientes, cuando sent\u00eda las astillas en las u\u00f1as, cuando la obligaban a arrodillarse en una tabla llena de garbanzos, sal y arroz, y los garbanzos le perforaban las rodillas; y se desmayaba, y la despertaban con cubos de agua. La rabia, dice, le ayud\u00f3 a soportar las torturas durante veinte d\u00edas. Veinte d\u00edas viendo c\u00f3mo los torturadores se quitaban las chaquetas y se remangaban las mangas, como los carniceros al desollar a los animales, a\u00f1ade Reme con rabia. Rabia, pero tambi\u00e9n solidaridad, y amor por sus camaradas, que sufrir\u00edan del mismo modo si ella los delataba. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Amor tambi\u00e9n por sus compa\u00f1eras de c\u00e1rcel, y solidaridad, durante diez a\u00f1os, cinco a la espera de ser juzgada y cinco condenada por bandolerismo a mano armada. Y amor por Flori\u00e1n Garc\u00eda, \u201cEl Peque\u201d cuando se conocieron en la guerrilla, \u201cEl Grande\u201d bautizado en Praga, donde volvieron a encontrarse, despu\u00e9s de diez a\u00f1os creyendo los dos que el otro hab\u00eda muerto. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">La guerrillera se cas\u00f3 con el guerrillero, porque tambi\u00e9n hay finales felices. Y vivieron en Praga. Pero no tuvieron hijos, porque a Reme le hab\u00edan destrozado la matriz en los interrogatorios. Flori\u00e1n consigui\u00f3 el pasaporte en el a\u00f1o 1978. Hasta entonces no pudieron regresar a Espa\u00f1a, donde viven, en Valencia. Yo les visit\u00e9 en su casa, y me cantaron los dos el himno guerrillero, mir\u00e1ndose el uno al otro, con las manos enlazadas, emocionados, sin pudor ante una emoci\u00f3n que tambi\u00e9n ha sido silenciada durante un tiempo doloroso y largo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Con emoci\u00f3n, habla Flori\u00e1n de la guerrilla, y comienza diciendo que los enlaces tienen m\u00e1s m\u00e9rito, los puntos de apoyo, especialmente las mujeres, y a pesar de que muchas de ellas no ten\u00edan conciencia pol\u00edtica, murieron por negarse a revelar el lugar de la estafeta. Seis a\u00f1os estuvo Flori\u00e1n, \u201cEl Peque\u201d, al mando del sector n\u00famero 11 de la Agrupaci\u00f3n. Seis a\u00f1os, del 46 al 52, durmiendo con la ropa puesta y el fusil colgando del cuello. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Seis a\u00f1os lav\u00e1ndose a hurtadillas en el r\u00edo, en invierno y en verano. Y cuenta sonriendo que la primera vez que durmi\u00f3 en una cama, cuando abandon\u00f3 la lucha armada y se march\u00f3 a Francia para ponerse a disposici\u00f3n del Partido, rechaz\u00f3 el pijama que le ofrec\u00edan porque deseaba sentir el roce y la suavidad de unas s\u00e1banas. Se desnud\u00f3 por primera vez en seis a\u00f1os. Sonr\u00ede Flori\u00e1n. Siempre sonr\u00ede. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Aunque tuerce el gesto al afirmar que fue un error permanecer en el maquis despu\u00e9s de 1948, cuando ya estaba claro que las potencias democr\u00e1ticas no iban a liberar a Espa\u00f1a del fascismo, como se crey\u00f3 hasta que termin\u00f3 la Segunda Guerra Mundial. Y tuerce el gesto tambi\u00e9n, cuando asegura que la izquierda espa\u00f1ola les conden\u00f3 al silencio con el Pacto de la Moncloa. A Reme y a Flori\u00e1n les duele el silencio de la derecha, pero lo entienden; el de la izquierda les duele m\u00e1s, y no lo entienden. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Flori\u00e1n ha sido testigo de mucho dolor. Estuvo en Alicante, en el puerto, los \u00faltimos d\u00edas de la guerra, cuando m\u00e1s de 50.000 republicanos esperaban ser evacuados por Naciones Unidas. Pero los barcos prometidos nunca llegaron. Y Flori\u00e1n fue testigo de la desesperaci\u00f3n de los que optaron por el suicidio, all\u00ed mismo, en el instante en el que oyeron que el Caudillo rechazaba la mediaci\u00f3n de potencias extranjeras y ofrec\u00eda magnanimidad y perd\u00f3n a los que no tuvieran manchadas las manos de sangre. Flori\u00e1n estuvo all\u00ed. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Y fue conducido con los dem\u00e1s al Campo de los Almendros, donde el hambre se\u00f1ore\u00f3 de tal manera que hasta las hojas y las flores de los almendros sirvieron de alimento. Despu\u00e9s lo trasladaron al Campo de Albatera; all\u00ed les daban cada d\u00eda una lata de sardina y una raci\u00f3n de pan para dos; muchos detenidos ca\u00edan muertos durante la formaci\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">La historia de Flori\u00e1n y Reme es una historia de lucha clandestina, pero tambi\u00e9n es una historia de amor. Llegaron del sufrimiento al amor, asegura ella, y siguen queri\u00e9ndose como el primer d\u00eda. Y sonr\u00ede al decirlo. Y sonr\u00ede tambi\u00e9n al contar que ahora les reconocen en la calle y les abrazan llorando, emocionados, porque tambi\u00e9n hay gente que no ha perdido la memoria, o que la est\u00e1 recuperando, porque es preciso luchar contra el olvido. Y ha sido larga la tregua. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Contra el olvido, contra el silencio, luchan tambi\u00e9n los historiadores, y son muchos: Secundino Serrano, Juli\u00e1n Chaves, Jos\u00e9 Mar\u00eda Lama, Francisco Moreno G\u00f3mez, Rosario Ruiz, Benito D\u00edaz D\u00edaz, Matilde Eiroa, Nigel Townson; y muchos m\u00e1s, Mary Nash, Giuliana di Febo, investigadores que est\u00e1n rescatando la historia secuestrada, las voces que estuvieron obligadas a un sue\u00f1o triste y largo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Y es as\u00ed, contra el olvido, como escribe Fernanda Romeu Alfaro, autora de <em>El silencio roto<\/em> y de <em>M\u00e1s all\u00e1 de la Utop\u00eda: Perfil hist\u00f3rico de la Agrupaci\u00f3n Guerrillera de Levante<\/em>. Espa\u00f1a es un pa\u00eds de desmemoria total, afirma, tanto la guerra como la dictadura son temas inc\u00f3modos, que suscitan situaciones violentas, y es mejor silenciarlos; en cuanto a las mujeres antifranquistas, el silencio ha sido completo; ya es hora de que las mujeres hablemos de la historia de las mujeres. Porque, a pesar del t\u00edtulo de su obra sobre las mujeres contra el fascismo, el silencio no se ha roto. A\u00fan quedan muchas voces dormidas, y a\u00fan queda gente que baja el tono de voz para hablar, y necesita cerrar las ventanas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">La experiencia de Fernanda Romeu, que empez\u00f3 a investigar hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os y ha recogido numerosos testimonios orales, le se\u00f1ala que persiste el miedo, especialmente en las zonas rurales, donde a\u00fan hay vecinos que se se\u00f1alan unos a otros con el dedo. El eco del miedo. Ella lo observ\u00f3 durante una entrevista en un pueblo de Asturias. Una mujer, ni\u00f1a en la guerra, le contaba que a su madre la colgaron de los pies para obligarla a hablar, tambi\u00e9n a su abuela la interrogaron brutalmente. La mujer asturiana y Fernanda estaban sentadas junto a una ventana abierta, un hombre pas\u00f3 por la calle y la mujer baj\u00f3 la voz. Ese que acaba de pasar es un fascista de los que delat\u00f3 a mi familia, dijo se\u00f1alando la ventana. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Miedo. M\u00e1s de sesenta a\u00f1os han pasado, y a\u00fan hay gente que teme a las ventanas. Miedo. Y el conflicto de las dos Espa\u00f1as. El miedo se ten\u00eda que haber acabado cuando acab\u00f3 la guerra, dice la protagonista de mi novela, inspirada en una mujer de ojos azul\u00edsimos que entrevist\u00e9 en C\u00f3rdoba, hace ahora exactamente cuatro a\u00f1os. Josefa Pati\u00f1o, la cordobesa de ojos azul\u00edsimos, Pepita, conoci\u00f3 a su marido en la c\u00e1rcel. \u00c9l hab\u00eda sido condenado a veinte a\u00f1os, hab\u00eda cumplido ya seis a\u00f1os de condena. Ella iba a visitar a su t\u00edo, y \u00e9l la ve\u00eda en el locutorio a trav\u00e9s de dos alambradas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">\u00bfTiene novio tu sobrina?, le pregunt\u00f3 a su compa\u00f1ero. No ten\u00eda novio, y cuando Jaime Coello sali\u00f3 de prisi\u00f3n con un indulto comenz\u00f3 a cortejarla. Busc\u00f3 a Pepita. Y la encontr\u00f3 cuando se dirig\u00eda con unas amigas a la Fuensanta, la fuente donde las mozas casaderas ped\u00edan un novio a la virgen. T\u00fa no vayas a la Fuensanta, le dijo, que a ti no te va a hacer falta. Ella ten\u00eda 19 a\u00f1os. No sab\u00eda entonces que en su vig\u00e9simo cumplea\u00f1os estar\u00eda prometida con Jaime, ni que \u00e9l estar\u00eda en la c\u00e1rcel los 17 a\u00f1os que durar\u00eda su noviazgo. Seis meses pas\u00f3 Jaime en libertad junto a Pepita. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Y volvi\u00f3 a ser detenido. Volvi\u00f3 a ser juzgado por un tribunal militar, bajo la acusaci\u00f3n de ayuda a la rebeli\u00f3n, una de las grandes paradojas de los juicios sumar\u00edsimos que celebraron los que vencieron rebel\u00e1ndose contra la Rep\u00fablica: acusar de rebeli\u00f3n a los que defendieron un gobierno leg\u00edtimo. Jaime Coello, como tantos otros, fue v\u00edctima de esa falacia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Le condenaron a veinte a\u00f1os y un d\u00eda, sin posibilidad de indulto, y fue trasladado a la Prisi\u00f3n Central de Burgos. Pepita no ten\u00eda entonces ninguna formaci\u00f3n pol\u00edtica, pero a\u00fan as\u00ed, a\u00f1o tras a\u00f1o, en las visitas que realizaba a la prisi\u00f3n, colabor\u00f3 como enlace de la guerrilla. Jaime le entregaba los mensajes que ella deb\u00eda llevar, ocultos en el interior de un peque\u00f1o compartimiento de las cajitas de madera que hac\u00edan los presos en el taller de la prisi\u00f3n y que sus mujeres rifaban en las calles. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Ella los llevaba a C\u00f3rdoba, los escond\u00eda en el fondo de una lechera, y los entregaba a los hombres del monte. Lo hac\u00eda por amor. Pero lo hac\u00eda con miedo. Y con miedo acud\u00eda una vez al a\u00f1o a Burgos, despu\u00e9s de ahorrar durante doce meses para pagarse el viaje y comprar comida para Jaime. Miedo, porque nunca sab\u00eda si la dejar\u00edan entrar. No estaba casada. No era la esposa de un preso. No ten\u00eda derecho a visitas. Y m\u00e1s de una vez le impidieron entrar. Y se volvi\u00f3 sin verle, dejando para \u00e9l en paqueter\u00eda un cordero asado, cuando ella hab\u00eda comido una morcilla de Burgos cruda, porque no sab\u00eda que era preciso fre\u00edrla. Entonces decidieron casarse, por poderes, pero el Arzobispado les neg\u00f3 el sacramento alegando que el novio era comunista. Miedo. Porque el dolor de las guerras debe acabarse cuando acaban las guerras. Miedo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Durante diecisiete a\u00f1os, fingiendo ser la esposa oficial, temiendo que la puerta de la prisi\u00f3n permaneciera cerrada para ella. Pero tuvieron suerte: muri\u00f3 el Papa Juan XXIII, y el Gobierno decidi\u00f3 dar un indulto amplio, que inclu\u00eda a todos los presos cuyas condenas no hubieran sido conmutadas por la pena de muerte. Jaime cumpli\u00f3, en total, veintitr\u00e9s a\u00f1os de c\u00e1rcel. Pepita le visit\u00f3 en Burgos durante los \u00faltimos diecisiete, y fue a esperarle a la estaci\u00f3n el d\u00eda de su libertad, y esa misma tarde, en Madrid, los cas\u00f3 un cura que se llamaba Abundio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Ella ten\u00eda treinta y seis a\u00f1os. El novio la hab\u00eda besado apenas tres veces, tres besos mal dados, dice Pepita, durante los seis meses que vivieron su noviazgo en libertad, cuando ella ten\u00eda diecinueve a\u00f1os. Jaime continu\u00f3 militando en el Partido Comunista hasta su muerte. Pepita se afili\u00f3 cuando lo legalizaron, porque Jaime ya hab\u00eda muerto y no pod\u00eda votar. Se afili\u00f3, para votar por \u00e9l. Y el d\u00eda de la legalizaci\u00f3n del PC, ella y los camaradas de Jaime acudieron al cementerio y depositaron una bandera roja sobre su tumba. Ahora Pepita est\u00e1 nerviosa. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Sabe que parte de mi novela est\u00e1 inspirada en su historia de amor. Y me da las gracias, porque Jaime y ella vuelven a estar juntos, dice. Est\u00e1 nerviosa. Y cuando el fot\u00f3grafo que cubri\u00f3 mi reportaje para <em>El Pa\u00eds<\/em> se\u00f1al\u00f3 el patio de su casa como un buen lugar para la primera fotograf\u00eda, ella le pidi\u00f3 que se la hiciera dentro. Y se coloc\u00f3 al lado de un retrato de Jaime, para salir juntos en el peri\u00f3dico. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Historia de amor. Historias de los protagonistas de la Historia que amaron y sufrieron para que hoy podamos contar la historia. Para que hoy Pepita est\u00e9 nerviosa. Nerviosa, y emocionada, porque Jaime y Pepita vuelven a estar juntos. La emoci\u00f3n me ha acompa\u00f1ado durante los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, mientras buscaba documentaci\u00f3n para la historia que quer\u00eda contar. La historia de los que perdieron mucho m\u00e1s que la guerra. La historia de los que me han regalado sus recuerdos con una generosidad extrema, como Pinto, Gerardo Ant\u00f3n, un guerrillero de la Agrupaci\u00f3n Guerrillera de Extremadura y Centro, que me cont\u00f3 su lucha en la guerrilla, su huida a Francia, su exilio en Par\u00eds. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">La historia de El Rubio, de El Comandante R\u00edos, de Quico, de Esperanza y de tantos otros que han asumido las atrocidades cometidas por el bando republicano durante la guerra, y han visto silenciar las sufridas por ellos durante, y despu\u00e9s, de la guerra. Porque Espa\u00f1a es un pa\u00eds de personas brutales, como afirma la compa\u00f1era de un dirigente comunista que me pide que no escriba su nombre. Personas brutales, dice, y no es extra\u00f1o. Su compa\u00f1ero fue torturado hasta quedar inv\u00e1lido, paralizado completamente, necesitaba ayuda hasta para fumar. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Cuando le aplicaban las corrientes, sus \u00faltimas palabras fueron: \u201cF\u00edsicamente me hab\u00e9is destruido, pero moralmente soy invulnerable\u201d. Incapaz de moverse, fue llevado al pared\u00f3n por dos compa\u00f1eros, en volandas, el 2 de octubre de 1942. Un asesinato legal, afirma ella, como tantos otros. Esta mujer comparti\u00f3 celda con Las Trece Rosas en Ventas, la prisi\u00f3n de Madrid construida por Victoria Kent para albergar a quinientas presas y que lleg\u00f3 a acoger a once mil. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Ella ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os cuando ingres\u00f3 en Ventas, el 21 de abril de 1939. En una celda individual viv\u00edan once mujeres. Las presas dorm\u00edan sobre petates en el suelo, en las escaleras, en los pasillos, en los retretes. S\u00f3lo hab\u00eda camas en la enfermer\u00eda. No hab\u00eda agua. Los dep\u00f3sitos estaban preparados para suministrar a quinientas personas, al igual que las cocinas, que no pod\u00edan abastecer el exceso de bocas hambrientas y suministraban un plato de rancho cada veinticuatro horas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">La instituci\u00f3n penitenciaria era un aut\u00e9ntico almac\u00e9n de mujeres, y pod\u00edan morirse en sus petates sin que nadie se diera cuenta. Esta mujer estuvo cinco meses recluida en Ventas, y asegura que ese tiempo fue peor que los diez a\u00f1os de prisi\u00f3n que sufri\u00f3 en otras c\u00e1rceles. Recuerda con horror ese desastre. Recuerda con horror que hab\u00eda mujeres que llegaban a Ventas con penas de muerte sin saber que llegaban condenadas. No hab\u00edan entendido nada en el juicio. Nada. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">As\u00ed fue hasta la llegada de Matilde Landa, que organiz\u00f3 la oficina de penadas. Y recuerda con horror la madrugada del 5 de agosto de 1939, la palidez de la funcionaria que llam\u00f3 a las trece menores condenadas en un expediente que sumaba sesenta penas de muerte, sesenta j\u00f3venes que pertenec\u00edan a las Juventudes Socialistas Unificadas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Las j\u00f3venes hab\u00edan pedido que las fusilaran junto a sus compa\u00f1eros, quer\u00edan despedirse en el pared\u00f3n, pero no se lo permitieron. A ellos los fusilaron media hora antes que a ellas. Cuando la funcionaria fue a buscar a las trece menores, conocidas despu\u00e9s como Las Trece Rosas debido a un poema que escribi\u00f3 una de sus compa\u00f1eras de celda, la mujer que no quiere que escriba su nombre estaba con ellas. Recuerda que Blanca Brisac se cort\u00f3 la trenza. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Recuerda que Anita L\u00f3pez Gallego dej\u00f3 sin terminar unas tapas de libros; sus compa\u00f1eras las acabaron y se las enviaron a la familia. Y sabe que Julia Conesa escribi\u00f3 una carta y la acab\u00f3 pidiendo que su nombre no se borrara en la historia. Y sabe que cuando el hijo de Blanca Brisac fue a recoger las cosas de su madre, se extra\u00f1\u00f3 de que faltara un vestido y despu\u00e9s de hacerlo notar exclam\u00f3: \u00a1Ah, lo llevar\u00eda puesto! <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Las compa\u00f1eras de Las Trece Rosas oyeron los tiros de gracia en la c\u00e1rcel de Ventas, que llegaban n\u00edtidos desde el cementerio del Este. Los o\u00edan, al alba, y los contaban a diario para saber cu\u00e1ntos ca\u00edan frente al piquete. La madrugada del d\u00eda 2 de octubre de 1942, la compa\u00f1era del dirigente comunista paralizado en la tortura estaba de nuevo en Ventas, detenida por segunda vez. Ella sab\u00eda que su compa\u00f1ero y otro camarada iban a ser fusilados. Pero oy\u00f3 tres disparos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">No es \u00e9l, pens\u00f3, no es \u00e9l. Poco despu\u00e9s le dijeron que aprovecharon el viaje para llevar a otro condenado. Era \u00e9l. Lo enterraron en una fosa com\u00fan. Nunca ha recuperado el cad\u00e1ver. Y ella lo cuenta con horror. Pero hablar me sirve, dice, para recordar a mis muertos, para revivirlos. El amor sobrevivi\u00f3 a la locura. Y esta mujer de ochenta y cuatro a\u00f1os me muestra una peque\u00f1a fotograf\u00eda, donde aparece ella, bell\u00edsima, con gafas de montura de concha t\u00edpicas de los a\u00f1os cuarenta. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">As\u00ed era yo, cuando se enamor\u00f3 de m\u00ed, susurra mientras sonr\u00ede p\u00edcara. Y contempla la tarde soleada al acompa\u00f1arme hasta la puerta de su casa. Despu\u00e9s de sesenta a\u00f1os, a\u00fan pienso: \u00a1c\u00f3mo le gustar\u00eda este d\u00eda!, me dice. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Amor frente al horror. El horror de la guerra deb\u00eda haber acabado con la guerra. Pero no fue as\u00ed. La historia de Manolita del Arco lo demuestra. Dieciocho a\u00f1os recluida en distintas c\u00e1rceles franquistas. Delito contra la seguridad del Estado, organizaci\u00f3n clandestina del Partido Comunista. Su funci\u00f3n consist\u00eda en repartir propaganda, comenz\u00f3 a trabajar para el Partido durante la guerra, ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os. Pertenec\u00eda al Socorro Rojo. Ella asumi\u00f3 desde joven que pertenecer al Partido y trabajar en la clandestinidad supon\u00eda correr un peligro de muerte. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Y en efecto, la condenaron a muerte en 1943. Estuvo cinco meses condenada a muerte, hasta que conmutaron la pena por treinta a\u00f1os. Cinco meses, temiendo cada noche que una funcionaria pronunciara su nombre y ordenara: \u00a1Que salga con la ropa puesta! A su marido tambi\u00e9n le conmutaron la pena capital. Le conoci\u00f3 durante el juicio, en el consejo de guerra donde los condenaron a muerte a los dos, se miraron, se mandaron una nota, y despu\u00e9s se enviaron muchas m\u00e1s. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Y cartas, de c\u00e1rcel a c\u00e1rcel, que enga\u00f1aron a la censura encabezando la misiva con Querida hermana, Querido hermano, ya que s\u00f3lo pod\u00edan tener correspondencia con familiares directos. Una relaci\u00f3n que aliment\u00f3 el amor entre ambos cuando la familia de \u00e9l la visitaba a ella, y la de ella a \u00e9l. Despu\u00e9s de dieciocho a\u00f1os sin haberse visto ni una sola vez m\u00e1s Manolita alcanz\u00f3 la libertad. \u00c9l hab\u00eda salido unos meses antes, y la estaba esperando en la puerta de la prisi\u00f3n. Y se casaron a los ocho d\u00edas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Ella ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os, y tuvo suerte, se qued\u00f3 embarazada dos veces. Un embarazo no lleg\u00f3 a t\u00e9rmino. Pero tuvieron un hijo. Continuaron los dos militando en el Partido Comunista, y \u00e9l fue detenido de nuevo, sufri\u00f3 veinticinco a\u00f1os de c\u00e1rcel en total, pero ninguno de los dos perdi\u00f3 nunca la dignidad, ni el orgullo de haber participado en la lucha contra el fascismo. Dignidad y orgullo muestra Manolita del Arco como se\u00f1a de identidad, al hablar de su marido, que muri\u00f3 hace veinte a\u00f1os y comparti\u00f3 con ella tan solo seis a\u00f1os de libertad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Dignidad y orgullo descubr\u00ed en ella cuando me cont\u00f3 que la detuvieron por primera vez con el golpe de Casado y yo le pregunt\u00e9: \u00bfEntonces, usted era comunista?, y ella levant\u00f3 la barbilla, irgui\u00f3 la espalda, me mir\u00f3 a los ojos, mantuvo mi mirada y contesto: \u00a1No! \u00a1Soy comunista! <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Dignidad y orgullo reclaman Reme y Flori\u00e1n. Dignidad, la que han conservado durante los a\u00f1os de represi\u00f3n y durante la crueldad del silencio en la democracia. Dignidad, que s\u00f3lo ser\u00e1 totalmente reconocida cuando la izquierda haga su autocr\u00edtica, y cuando la derecha pueda escuchar su historia sin responder con desprecio que los rojos tambi\u00e9n fueron feroces, sin replicar con indiferencia, o en el mejor de los casos con l\u00e1stima, que son historias pasadas, y es mejor el olvido. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Contra el olvido, escribimos muchos, para que el nombre de Julia Conesa no se borre en la Historia, para que la dignidad de los que han luchado y sufrido para que hoy vivamos en democracia permanezca en nuestra memoria. Para que Libertad Gonz\u00e1lez, Libe, una de las hijas del \u00faltimo alcalde republicano de Zafra, pueda pronunciar su nombre completo sin que ello suponga que tenga que abandonar un colegio, o un puesto de trabajo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Para que nadie se arrogue el derecho de cambiarle el nombre a otra persona, como le pas\u00f3 a Libertad en el a\u00f1o 1947, cuando en su partida de nacimiento a\u00f1adieron al margen: Se acord\u00f3 que el nombre de la inscrita sea en lo sucesivo el de Rosario, expidi\u00e9ndose en lo sucesivo las certificaciones de este acta con el nombre de Rosario. Pero Libertad Gonz\u00e1lez conserv\u00f3 la dignidad, y conserv\u00f3 el nombre. Ella siempre se ha llamado Libe. Y conserv\u00f3 el recuerdo de su padre, asesinado en el campo de concentraci\u00f3n de Castuera en 1939. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Jos\u00e9 G\u00f3nzalez Barrero hab\u00eda sido un alcalde justo. Impidi\u00f3 que los republicanos enardecidos ante la puerta de la Iglesia del Rosario agredieran a los monjes. Salv\u00f3 del linchamiento a los nacionales m\u00e1s significativos, encerr\u00e1ndolos en la Iglesia de Santa Marina, y durante el alzamiento franquista no hubo ni un solo muerto en Zafra. A\u00fan as\u00ed, fue asesinado al acabar la guerra por tres paisanos que se jactaban luego por las calles de Zafra de haberlo enterrado boca abajo, para que no saliera. Libertad lo cuenta con l\u00e1grimas en los ojos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Ella ten\u00eda cinco a\u00f1os, y su madre le puso un lazo negro en la cabeza, y la visti\u00f3 de luto, a ella, y a sus hermanos. Y cuenta que a\u00fan no saben d\u00f3nde enterraron a su padre, y que su madre comenz\u00f3 una peregrinaci\u00f3n en busca de noticias de su marido inmediatamente despu\u00e9s de saber que estaba muerto. Nada supo de \u00e9l. Y no tuvo el reconocimiento de viudedad hasta pasados treinta y nueve a\u00f1os: el d\u00eda 11 de marzo de 1980 consigue un certificado de defunci\u00f3n de Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Barrero, donde consta como causa de la muerte \u201cmuerte violenta por acci\u00f3n directa del hombre como consecuencia guerra civil\u201d. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Este certificado fue expedido en Castuera como testifical, mediante la intervenci\u00f3n de testigos que afirman saber que Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Barrero hab\u00eda muerto all\u00ed, a pesar de que en el ayuntamiento de Castuera consta su fallecimiento desde el 21 de septiembre de 1949, cuando se inscribe su defunci\u00f3n y se anota la causa del \u00f3bito: \u201cChoque con la fuerza p\u00fablica el 26 o 29 de abril de 1939. Tipo de muerte: Fusilamiento\u201d. El 26, o el 29, ni siquiera saben la fecha exacta, se queja Libertad, que acumula recuerdos de su padre, papeles, cartas, fotograf\u00edas, certificados, porque sabe que as\u00ed conserva su memoria. La memoria, como \u00fanico homenaje. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">La memoria que recupera ahora el pueblo de Zafra, donde Jos\u00e9 G\u00f3nzalez Barrero da nombre a una residencia de ancianos y a una plaza. Libertad vive muy cerca de esa plaza. Se asoma a la ventana y ve la residencia, y el centro de la plaza, donde pr\u00f3ximamente colocar\u00e1n un busto de Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Barrero. Desde su ventana, recupera la memoria de una ni\u00f1a de tres a\u00f1os, cuando una madrugada, la del 7 de agosto de 1936, su padre levant\u00f3 de la cama a toda la familia y en pijama los llev\u00f3 a Valencia del Ventoso. Y \u00e9l march\u00f3 a Madrid. Y ya nunca volvieron a verlo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Julita Conesa ped\u00eda en su \u00faltima carta que su nombre no se borrara en la Historia. Una placa en memoria de las trece menores recuerda su asesinato en el cementerio del Este. El nombre de una plaza recuerda al \u00faltimo alcalde republicano de Zafra. Y son muchos los reconocimientos p\u00fablicos que reciben los guerrilleros espa\u00f1oles. Pero otros, muchos otros, a\u00fan no han contado su historia. A\u00fan no. Es preciso que ahora, despu\u00e9s de m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os del fin de la dictadura, desaparezca el eco del miedo. Es preciso que se abra la tierra, para que muchos puedan recuperar a sus muertos, como ha ocurrido en el Bierzo y en Laciana, las comarcas leonesas, como ocurrir\u00e1 en Castuera. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-family: Helvetica\">Es preciso, para que la memoria sea un derecho, y no un conflicto, para que los j\u00f3venes de la Gavilla Verde, una asociaci\u00f3n que busca la recuperaci\u00f3n de la memoria en Santa Cruz de Moya, no encuentren obst\u00e1culos en su b\u00fasqueda. Es preciso, para que la Asociaci\u00f3n J\u00f3venes del Jerte contin\u00fae\u00a0rastreando la historia del maquis en Extremadura y organizando encuentros que se han convertido ya en foros necesarios para reconstruir los hechos. Es preciso, porque a\u00fan no conocemos la historia silenciada, la historia de los que perdieron la voz despu\u00e9s de perder la guerra, la historia de los protagonistas de la Historia. A\u00fan no.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"right\" style=\"text-align: right\"><span lang=\"EN-US\" style=\"font-size: 9pt; font-family: Helvetica; text-transform: uppercase\">Dulce Chac\u00f3n<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"right\" style=\"text-align: right\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Helvetica\"><a href=\"http:\/\/www.archivovirtual.org\/seminario\/lamemoria\/ponencias\/p2.htm\"><span lang=\"EN-US\" style=\"color: #0019e7\">http:\/\/www.archivovirtual.org\/seminario\/lamemoria\/ponencias\/p2.htm<\/span><\/a><span style=\"text-transform: uppercase\"><o:p><\/o:p><\/span><\/span><\/p>\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conflicto de las dos Espa\u00f1as no termin\u00f3 al acabar la guerra civil espa\u00f1ola. No termina con el famoso parte &hellip; <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/2009\/08\/04\/la-historia-silenciada-dulce-chacon\/\">M\u00e9s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,1],"tags":[],"class_list":["post-355","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticies","category-uncategorized",""],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=355"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/memoriadelesilles.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}